domingo, 22 de octubre de 2017

Segundo escrutinio (VI)



«Monición a la segunda lectura (Kiko)
La segunda palabra que escucharemos es la parábola de los talentos. Recordad que después del 1º escrutinio, la convivencia del shema sirvió para hacer presente el 1º escrutinio y para hablar del 2º. Aquí estamos recordando el shema y el 1º escrutinio que son uno y que hoy vienen a vosotros porque habéis llegado a un momento del camino muy importante.
Aquí también tenemos una parábola que puede ser interpretada de muchas maneras. Os daré el sentido profundo de esta parábola, os daré la interpretación.»
¿Quién se creerá que es para dar interpretaciones que sólo competen a la Iglesia?
«Es evidente que cuando el catecumenado ya no existe en la Iglesia, cuando ya no hay un camino con etapas o un gesto de gestación, sino que todos se dice que son católicos porque nacen de una familia cristiana, todas estas parábolas han adquirido un significado diferente y tenían que interpretarse en forma alegórica. Así que se dice que estos talentos son inteligencia, padres, sociedad, dinero, etc. No lo interpretamos así; es claro que estos son también talentos, pero estos no son los talentos que el Señor le habla en esta parábola. Cuando estas parábolas son vistas en un contexto catecumenal, las cosas son diferentes.
Está claro que cuando en la Iglesia deja de existir el catecumenado, cuando deja de existir el camino con etapas, un camino de gestación, sino que todos se dicen católicos porque han nacido en una familia cristiana, todas estas palabras han adquirido un sentido distinto y han tenido que ser interpretadas de manera alegórica. Así se ha dicho que estos talentos de los que se habla eran la inteligencia, los padres, la sociedad, el dinero, etc. Nosotros no lo interpretamos así; está claro que también esos son talentos, pero no son estos los talentos de los que habla el Señor en esta parábola. Cuando esta parábola se ve en el contexto catecumenal la cosa cambia.»
Me provoca vergüenza ajena la sarta de mentiras de este párrafo. En la Iglesia jamás ha dejado de existir el catecumenado y quien sostiene lo contrario, miente. Y la interpretación de las Escrituras siempre y solo corresponde a la Iglesia, no un engreído que se cree la super-reina de Saba. Y nadie que miente tanto y tan groseramente contra la Iglesia puede buscar nada bueno.
«Hemos escuchado que en la primera parábola se habla de una puerta que se cierra; incluso se habla de entrar: “Entra, siervo bueno y fiel”. Tienes que entrar a algún sitio.
Quiero decirte sólo una cosa: a uno le dan 5 talentos y la palabra dice que el amo que le da los 5 talentos después parte de viaje. Esto es muy bello porque nos recuerda lo que los catquistas -se refiere a kikotistas- hacemos contigo: hacemos una catequesis -una kikotesis- y luego nos vamos.»
¡Una porra! El amo reparte de lo suyo, los kikotistas no dan nada que no sea disgustos, porque nadie puede dar de lo que no tiene y porque sólo la Iglesia puede infundir el Espíritu Santo. Pero eso tan feo de apropiarse de lo que sólo puede dar Dios es muy usual en Kikónides.
«En el primer escrutinio no se os dieron los talentos. ¿Qué son los talentos?La Palabra de Dios que os ha sido dada, el Espíritu Santo que se os ha dado a vosotros, esta palabra acompañada de gestos que han hecho crecer en vosotros vuestro Bautismo, que ha hecho operante en vosotros vuestro Bautismo, de manera que la Iglesia ha hecho todo para que vuestro Bautismo comience a ser una realidad en vosotros.
Entonces, ahora va a volver el amo y te hará un escrutinio.Veis que en esta Palabra hay un escrutinio; el amo pregunta a cada uno: "¿Qué has hecho con los talentos que te di?" Y tú responderás lo que quieras
Y del mismo modo que el perro vuelve al vómito, el mentiroso insiste en la mentira. Porque ningún kikotista es dueño de los talentos y la palabra que pretende emplear como coartada deja bien claro que las preguntas corresponden sólo al dueño de los talentos. A nadie más, se ponga como se ponga el kikotista embaucador.
«Aquí sucede una cosa interesante: a quien tiene mucho se le dará más, a quien tiene poco se le quitará lo que tiene.Así termina la parábola. ¿Qué significa esto? Está claro que no lo podías entender. Ahora lo entiendes todo.
¿Qué significa: Cinco talentos me diste, aquí tienes otros cinco; dos talentos me diste, aquí tienes dos más? ¿Por qué no dice: "Cinco talentos me diste, aquí hay tres más"?O bien: "Dos talentos me diste, aquí hay cuatro más"? Hacemos hincapié en este hecho:Me diste cinco talentos.¿Qué son los talentos? La Palabra de Dios que me anuncia algo verdadero, auténtico, maravilloso. Pero, ¿por qué te hemos dado esta palabra? Te la hemos dado acompañada del Espíritu Santo para que se cumpla, es una Palabra profética que tiene el poder de cumplirse en tu vida.»
Otra vez su humildad dispone ocupar el lugar de Dios. Porque la palabra no es suya y nadie puede dar de lo que no tiene. Pero eso, a quien vive tan a gustito troceando al Espíritu Santo en cubitos que reparte a su bola, poco ha de importarle.
«Te hemos dado cinco talentos: estos cinco talentos han llegado a ti, esta palabra operante acompañada por el Espíritu Santo; ahora que tú has obedecido esta palabra, que la palabra se ha cumplido en ti, esta Palabra ha producido cinco talentos más. Ahora puedes devolverme diez: los cinco que te he dado yo, más tu experiencia, la palabra cumplida, experimentada.»
Sólo un ladrón se queda con lo que no es suyo. Y ningún kikotista puede repartir talentos a nadie, así que quien reclame que se le den, es que es ladrón.
«Ya no hablo de oídas, ahora lo he experimentado, ahora sé que la Palabra que tú me diste es verdadera porque se ha cumplido en mí. Cinco talentos me diste, aquí tienes otros cinco; dos talentos me diste, aquí hay dos más. Cada uno según lo que recibió.
Un talento me diste y tenía miedo, lo escondí porque tenía miedo de que lo robasen. Entre los semitas la única manera de estar seguros de que el dinero no fuera robado no era ponerlo en el banco, sino ocultarlo bajo tierra y ser el único en saber el lugar. Este quería estar seguro de no perderlo porque tenía miedo de Dios, lo dice la Palabra de Dios: sé que eres duro, que quieres recoger donde no has sembrado, tuve miedo de ti y escondí mi talento. Aquí está el talento que me diste.
Es como esos hermanos entre vosotros que cuando los escrutemos sólo sabrán repetir nuestras catequesis –se refiere a las kikotesis-, como papagayos, como un disco, pero no han experimentado nada. Me diste un talento, te devuelvi el talento
Por más que lo repita, seguirá siendo falso todas las veces: ningún kiko puede dar medio talento a nadie.

«Pero no, no te di el talento para que ahora me lo retornes así.Te dijimos: ¡Ve y actúa pronto, experimenta que lo que te hemos dado es verdaderamente cierto, no son habladurías! Así que no pierdas tiempo aquí con nosotros, el tiempo es dinero hoy.»

Una verdad ha dicho: que escucharle es perder el tiempo.

«Os invito a escuchar esta Palabra.

II lectura: Mt. 25, 14-30»

viernes, 20 de octubre de 2017

Segundo escrutinio (V)



«Entonces, hermanos, decía que todos os habéis dormido. Despertad que viene el Novio. A muchos, esta convivencia ya les está despertando, mis palabras, la palabra de Jesucristo.»
Comparar las palabras de uno que no da un palo al agua con las de Jesucristo ya tiene delito, tanto como ponerse por delante, será para que no se espante, como el burro.
«Y puesto que tienen aceite, el fuego del amor vuelve a ellos, y la convivencia les ayuda.
Para muchos es inútil, no hay más aceite, no se enciende nada. No hay más aceite porque cuando Dios le dijo que se convirtiera -en la otra convivencia- no han querido. Dios se acercó en esa convivencia, le llamó y le dijo: "Desgraciado, deja tu vida", pero él se ha resistido, y por eso muchos hoy no están aquí; porque cuando Dios estaba diciendo: "Es hora de que te conviertas. Conviértete ahora", no han querido. Y más tarde cuando se dieron cuenta de lo que estaba pasando y quisieron convertirse, no han podido entrar. Dirán: "¡Señor, Señor, ábrenos!". No podrán entrar porque la verdad no puede ser mentira. El Señor es el Señor. No eres tú el Señor.»
Y mucho menos lo es uno que pretende que sólo se pueden convertir cuando él dispone y sólo tras tragarse sus rollazos.
«¿Quiero decir que algunos de vosotros estáis destinados a esto? Estáis destinados a que se vea que sois rechazados. Hacéis un gran servicio. ¿Por qué ese hermano es rechazado y tú no? Nunca pienso que es rechazado porque es peor que yo, sino todo lo contrario. Lo dicen los apóstoles: están destinados a ser rechazados para que se vea, para que todos podamos tener miedo y decir: "Podría sucederme a mí, porque yo no tengo menos pecados que él; tengo las mismas cosas, las mismas rebeldías. ¿Por qué a él?"»
Otra cita falsa de las que le gustan a Donki, en este caso para defender una predestinación que es contraria a la doctrina católica.
«Esto es un misterio. Amé a Jacob y rechacé a Esaú. Sólo una cosa para todos: si estás aquí, en esta convivencia, es porque te ha traído el Señor no para rechazarte sino para convertirte. Pero estate atento porque no sabes cuando será demasiado tarde, no lo sabes. No sabes si esta noche tendrás un infarto o si mañana estarás muerto. No conoces tu historia, Dios la conoce.
No creáis que decimos estas cosas porque las hemos dicho en todas las convivencias. Estoy hablando contigo concretamente, en serio. Es la verdad más grande. Y algunos que habían sido rechazados, digamos así, no creáis que ya os sabéis esta convivencia. No la conoces. Porque no eres la misma persona. Por eso te hemos invitado porque hoy eres una persona nueva: porque de un año a esta parte o de dos meses hasta el día de hoy, os han pasado cosas.
He visto, por ejemplo, un párroco que nos hizo la guerra toda su vida y nos odiaba. Ha bastado un momento, una taquicardia un poco fuerte una noche para que este hombre haya reconsiderado su vida seriamente, ha cambiado por completo. Ese hecho le ha hecho pensar.»
Por supuesto el párrafo precedente va a cabrear mucho a la “sicóloga” Reyes que no consiente que se hable mal de nadie porque sí, sin aportar datos y pruebas que justifiquen tanto mal hablar y mal decir del prójimo… ¿O será que a Reyes no le pican los chismes envenenados que vierte el CNC contra otros que son Cristo?
«Cada día nos suceden tantos acontecimientos. Es horrible etiquetar a la gente y pensar que es un deshecho y que lo será durante toda su vida. No es verdad. Nosotros pensamos que incluso a la persona más dura, Dios puede hacer milagros y puede cambiarla.
Por eso os hemos invitado a muchos de vosotros de quienes humanamente no se podía esperar nada, pero nosotros no os miramos a vosotros, miramos la acción del Espíritu dentro de vosotros, el Señor que os ama infinitamente y que es capaz de hacer en vosotros maravillas para que os abráis un poco, una rendija, os dejéis llevar un poco; fíate un poco de él –minúscula en el original, porque diosito no merece más- un poco de él y no pienses que es un tipo que en el fondo quiere frustrarte. Por esto, hermanos, esta es la primera Palabra de toda la convivencia. Esta palabra significa: "conviértete hoy"; algunos en esta convivencia  tomarán aceite. Coged aceite ahora porque tal vez no haya un más tarde. Y cuando quieras tomar aceite será demasiado tarde; la puerta estará cerrada. El Señor dice: "Convertíos ahora". Será por algo, ¿no? Si te pudieras convertir después ¿por qué te iba a decir el Señor "Conviértete ahora"? ¿Para hacerte sufrir?»
Faltaría más que no fuese Donki quien disponga lo que diosito tiene que hacer en cada momento. Es Donki quien decide cuando tiene que convertirse cada quien… pero me da que con los judíos ha pinchado en hueso.
«Lo último que dice hoy la palabra, un poco seca, es: 'No te conozco'. Veis que todas las palabras son duras. Esta es una palabra muy dura: "¡Señor, Señor, ábrenos!” Pero Él responde: “en verdad os digo que no os conozco". Esto también lo hemos experimentado nosotros en este escrutinio. No sólo yo sino también vuestros catequistas diremos a muchos de vosotros: "No te conozco, no te reconozco... ¿Quién te ha catequizado? Piensas como el mundo, piensas como los que han matado a Jesucristo. Después de 5 años piensas así, ¿quién le ha catequizado?".»
A ver si ha sido catequizado por los queridísimos hemanos mayores judíos. Por lo de pensar como los que mataron a Jesucristo lo digo.
«A nosotros nos pasó, nos ha tocado en los escrutinios ver gente que tiene una mentalidad, una forma de pensar absolutamente absurdo, lo contrario a Jesucristo, como si el demonio hubiese tomado por completo la semilla, la pequeña semilla de la palabra, del kerigma, del amor al enemigo, de la no resistencia al mal, de la comprensión hacia los pecadores; y aparece un espíritu de orgullo, de moralismo, de juicio hacia los demás, una mentalidad completamente opuesta al Evangelio.
"Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora".
Respondemos a esta palabra con un canto, el canto dice: Llévame tras de ti, corramos. Y es el Señor quien nos libra de nuestra debilidad, porque todos estamos dormidos, que nos toma y tiene misericordia de todos nosotros.
Canto: Que me bese con besos de su boca.»

miércoles, 18 de octubre de 2017

Segundo escrutinio (IV)




«Esta es una parábola impresionante, que quiere decir esto: en tu comunidad has oído muchas veces decir: "Cuando sea cristiano, cuando reciba el Bautismo, cuando me convierta… Como si la conversión fuera un día concreto, y entonces fueras cristiano. Esta palabra te dice: “¡Hoy tienes que ser cristiano!”. Hoy, no mañana, ni dentro de un cuarto de hora, porque tal vez en un cuarto de hora te hayas dormido. El Señor te está llamando ahora. El contenido de esta parábola, ¿qué es? Lo explico de forma sencilla.
Las vírgenes no tomaron aceite. ¿Por qué no lo tomaron? Simplemente porque despreciaron la boda. Pensaron que la boda no era importante. Así como el Shema, que tú pensaste que no era importante y no tomaste aceite: y ahora ¿cuánto tiempo hace que no vienes a la comunidad? ¿Cuánto tiempo que no tienes aceite? Pero por Su misericordia el Señor te da hoy otra oportunidad. En el momento del Shema, el Señor te invitaba a convertirte, fue en ese momento que se te podía dar aceite; no lo tomaste, no quisiste. Esta misma convivencia: este es el tiempo en que el Señor te da el aceite, no habrá otra ocasión, no hay otro momento.»
Porque nadie, ni el Hijo, conoce el día ni la hora, sólo el Padre… y su predilecto Kiko, faltaría más.
«Hemos estado ahora en Palestina, los árabes nos invitaron a la comunidad, e incluso hoy los matrimonios no se acuerdan por amor, incluso hoy en día en países donde no ha llegado el progreso, los matrimonios los negocian los padres. Sabéis que en esa época existía el repudio, existía la dote; entonces, las dos familias se reunían para negociar todo el contenido de la dote, los campos, la casa, y si se separan, en caso de repudio, estipulaban el reparto económico que era muy importante. Cuánto más importante era la boda, más largas eran las negociaciones: en Oriente todo se hace despacio. Si un árabe te invita a casa, te puede dejar ir sólo después de tomar el café, pero el café no te lo da, porque primero te trae los platos, luego el queso, luego no sé qué, y no te puedes ir porque en Oriente la hospitalidad es todo un ritual. Todas las negociaciones son largas.
Entonces todas las vírgenes, las mozas del pueblo, están invitadas porque se casa una amiga, pero como la boda es muy importante las negociaciones duran mucho, y algunas chicas se confundieron y pensaron que esta boda era poco importante y que las negociaciones serían cortas. Como muchos de los que estáis aquí, que pensáis que esta convivencia no vale la pena, habéis venido por curiosidad, porque no sé qué. Todo lo que hace Dios es muy importante, cuando Dios actúa en tu vida te llama a conversión en ese  momento preciso.»
Ahí queda eso: Dios ha debido pensar que su hijo Jesús no fue eficaz y ahora se dedica a manifestarse por medio de Donki… y ahora voy y lo tuiteo.
«Estas vírgenes no han cogido aceite, no pensaron que las negociaciones pudieran ser largas, no trajeron aceite. Sus lámparas se apagaron porque el novio tardaba, y no tienen aceite de reserva. Entonces piden aceite a las otras. Bien, te digo una cosa: esto es el camino neocatecumenal. El camino neocatecumenal son las negociaciones. Todo el camino neocatecumenal es largo, porque es muy importante, porque importante es la boda que Dios va a sellar contigo, porque está en juego tu vida. Hay gente que desprecia estas negociaciones y se toma a juego el camino, tiene otras cosas más importantes. El cristianismo no es un flash, no es una emoción, no es una convivencia en la que te sientes bien y luego... ¡No! Quien entiende que esto es una cosa seria no se deja llevar por la emoción, el sentimiento, sino que coge consigo el aceite. Entiende que esto es algo serio, que aquí está la vida en juego, esto es serio, es maravilloso, y como todas las cosas importantes en la vida, lleva tiempo y tiene que madurar. Esta es la imagen.
Como las negociaciones son largas, todas se duermen; tú también, puesto que el Camino es largo, te has quedado dormido. ¿Hace cuánto tiempo que no venías a la comunidad? Ya no tienes amor por ella. Otros que tienen un poco de amor, que han tomado aceite, que leen la Palabra, también por rutina, por cansancio se han quedado medio dormidos. Bueno, esta convivencia es esta parábola. Nosotros somos los amigos, los amigos del Esposo que vienen a deciros: "¡Despierta, porque viene el Novio!" No cuando tú quieras. Ahora que estás cansado, a medianoche. Es ahora medianoche, es ahora que viene el Esposo, cuando menos te lo esperas, porque la vida es así, la muerte es así.»
Cuanto tú menos te lo esperes, pero sobre todo, a la hora y en el momento que disponga Kiko, que para eso se cree el rey del mambo.
«No puedes decir: "No moriré mañana". El Señor te ha traído aquí a patadas, aunque tengas una vida de pecado, aunque seas un rebelde, el Señor te ha traído aquí porque te quiere convertir, porque están en juego tu vida, tu salvación y tu felicidad. Si no quieres ser libre para siempre, puedes resistirte. Ante nuestra resistencia Dios se detiene, impotente, se hace débil en Jesucristo.
Puedes decir: "No quiero". Esta es la grandeza impresionante; a mí un hombre que se resiste a Dios me hace alabar a Dios. ¿Cómo es posible? Ningún tirano, ningún jefe de Estado permite que alguien se rebele, le mete en la cárcel, lo mata. Dios no. No porque sea un prepotente a quien no le importa nadie, no, ¡al revés! Porque es amor, nos ha dado una libertad inmensa, tan grande como Él mismo. Este es un aspecto que debemos entender. Tenemos un espíritu muy fascista, muy burgués, muy moralista; siempre nos escandalizamos del sufrimiento de los demás, es decir, del sufrimiento que es consecuencia de la libertad del pecado. ¿Y qué es el pecado? Es el uso que hacemos de nuestra libertad. Según nosotros no debería haber libertad, nos gustaría hacer como Hitler: a todos los anormales los esterilizamos, a los malos los metemos en la cárcel, a los malvados los exterminamos.»
Eso quisiera alguno, sobre todo para los obispos “endemoñaos” y perseguidores y a los cardenales que les hacen la guerra.
«Dejemos sólo a los buenos, para que yo nunca tenga un sufrimiento, para que pueda estar tranquilo, nadie puede equivocarse. Si alguien se equivoca lo enviamos a Siberia, a  un gulag. No es así Jesucristo. No tenemos el espíritu de sabiduría, la sabiduría de Dios, por eso no entendemos nada de la vida. Tenemos una mentalidad totalmente contraria al Evangelio. Este escrutinio es muy importante porque aquellos que continúan manteniendo esa mentalidad no pueden seguir adelante, porque esta mentalidad es la mentalidad del demonio, es la mentalidad que mata a Jesucristo, es lo opuesto al Evangelio.»
Es la mentalidad kikil.
 

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